Una sombra de violines se dibujaba en sus manos. Pero el silencio
caía desde sus labios y traspasaba un sueño, hacia la tristeza que vivía
en un corazón de papel.
Nadie lo recordaba, su cuerpo estaba mudo
e inerte bajo la lluvia. Aquella música en monocromo buscaba
reanimarlo, parpadeando en sus venas como una pequeña luz.
La
figura solitaria se acerca a oír la música entre las risas de los que no
comprenden. A veces es un sueño de humo. A veces es suficiente.
Me encanta!! me pierdo un poco en el final, pero como siempre, imágenes, imágenes, imágenes!!! Cómo hacés??? muy bueno!!!
ResponderEliminargracias por leerlo.
EliminarEra la idea del blog!!!! lástima que sólo nosotras nos acordamos!
ResponderEliminarjeje, que mal... faltan anotarse any y eze. che, una duda, nos podés poner como administradores? quiero ver si puedo agregar mi dire para que me lleguen las notificaciones.
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